Socialismo: modelo de transición

15 enero 2016 Por jrodriguez

En la transición de un modelo de gestión capitalista burgués a un modelo de gestión socialista, debe prevalecer la democracia y ésta la garantiza sólo el socialismo.

por Javier José Rodríguez. Mayo 2014

El patrón de medición de los logros socialistas es, ¿en que grado las medidas y las políticas adoptadas contribuyen, activamente, a la construcción y consolidación, bien arraigada, de un modo sustancialmente democrático de control social y autogestión general.”

Itzvan Mészáros

Con ésta frase de Mészáros, el Comandante Chávez, enmarcó su primer Consejo de Ministros y Ministras después del triunfo electoral de octubre 20121. Y es que esa transmisión en cadena nacional, tiene muchas enseñanzas que nos ayudan a orientar la acción revolucionaria, en todos sus componentes estratégicos: desde la organización popular a las instituciones del gobierno, desde el ejercicio del poder popular a la doctrina militar bolivariana, desde el nuevo rol del país en el intrincado tablero de la geopolítica internacional, al nuevo modelo de integración plurinacional. El Comandante siempre nos invitó a la revisión, a la rectificación y al reimpulso, inclusive al cuadrado!, tal vez las dinámicas del aprender haciendo, y del inventamos o erramos, confundieron ligeramente para algunos, los horizontes trazados por un líder que avanzaba a un ritmo tan firme, cuanto extenuador que seguramente muy pocos lograban tener el ritmo. Pero algo es cierto hoy en día, debemos tomar con mucha fuerza y atención sus enseñanzas, pues es esta la única vía para garantizar estabilidad y concreción del proyecto socialista que el pueblo realmente quiere.

Ese mismo día el Comandante habló de las etapas, dijo: “primero fue la revolución política, que nos llevó a la liberación política y ahora debe venir la revolución económica”, interpretemos esto. La revolución política empezó con el caracazo del 27 febrero 1989, fue el momento en que la conciencia colectiva del pueblo, se alzó contra las políticas antipopulares del FMI, a esta gesta, siguió la toma de conciencia de un grupo de militares, liderados por el Comandante Chávez, quienes el 4 de febrero 1992, intentaron revertir las nefastas políticas neoliberales por la vía de las armas. Éstos acontecimientos nos llevaron al triunfo del comandante Chávez en 1999, el referéndum constituyente 25 abril del mismo año, para el 15 de diciembre el referéndum de ratificación de la nueva Constitución, en fín, el 30 de julio del 2000, elecciones generales para ratificar los poderes del Estado según la nueva Constitución. No cabe duda que estos acontecimientos se enmarcan en una Revolución Política.

Recordemos, también, que el Centro Carter monitoreó las elecciones; su reporte dijo que, debido a la falta de transparencia, la percepción de parcialidad en el Consejo Nacional Electoral (CNE), y la presión política del gobierno de Chávez que resultó en elecciones adelantadas, le resultó imposible validar los resultados oficiales del CNE2. La revolución política venezolana había hecho mella en el imperio, era claro que teníamos que orientarnos a la liberación política. De aquí, nuestro Comandante, viajó para reunirse con los miembros de la OPEP, inclusive Saddam Husein, presidente de Iraq y a quien el imperio venía haciendo guerra por dos generaciones de la familia Bush. Se trataba del inicio de una estrategia geopolítica que el Comandante siempre tuvo clara, el mundo multipolar como vía para la liberación del yugo político que representaba el Imperio del Capital Internacional Euro – Estadounidense. La consecuencias de esta osadía, todos las conocemos: Golpe, Paro Petrolero, Referendum Revocatorio, Saboteo Económico, Injerencia.

¿Cuanto nos ha costado la liberación política? Tantísimo. Aún hay que hacer, sin embargo, la conciencia política del pueblo humilde, campesino, trabajador, el de la mayoría, se ha solidificado y se puede ver ya ese gigantesco diamante en bruto que es. Esta es la mejor herencia que nos dejó el Comandante. Pero tenemos que proteger ese diamante, para que las oligarquías saboteadoras, desabastecedoras, especuladoras, de la mano de la Iglesia Católica, como históricamente siempre se presentan, no entierren de nuevo ese hermoso diamante. Para hacer esto, debemos preguntarnos, desde las instituciones políticas, las militares y las populares: ¿Cuanta libertad política hemos alcanzado? O más precisamente, ¿Cuanta libertad política nos falta por alcanzar para dar inicio a la nueva etapa, la revolución económica?. Claro esta que estar en medio de una guerra económica desde varios años, y que con la desaparición física del Comandante, ésta guerra se ha intensificado fuertemente, sentarse a dialogar con el enemigo sin haber disparado ni una vez, pareciera más una capitulación, que una mesa de paz. Sin embargo, podemos dirigir los destinos de esta nueva colaboración Estado – Sector Empresarial, necesitamos mayor información táctica de ellos, necesitamos elementos para construir una política de Estado en materia industrial, que nos cure del rentismo y a ellos del parasitarismo. Si asumimos nuestros roles desde la libertad política que tenemos, nosotros tenemos la libertad de construir un nuevo país de justicia social y económica, mientras que ellos, la libertad de ejercer empresa en un contexto de estabilidad y con responsabilidad social.

La economía es una ciencia que se desprende filosóficamente de la ética, debido a sus implicaciones en materia de justicia social y distributiva, de consecuencia, una revolución económica es antes que todo, una revolución ética. Es ese llamado que nos hizo el Comandante a deslastrarnos de la cultura capitalista, de esa infraestructura hegemónica que todas y todos reproducimos con nuestro comportamiento cotidiano, sin percatarnos. Veamos en el canal youtube de GISXXI el video del comandante en ocasión del lanzamiento de las líneas estratégicas de acción política, en las primeras tres líneas encontramos una guía sobre el que hacer desde ya.

Si como dice Mészáros, “El patrón de medición de los logros socialistas es, ¿en que grado las medidas y las políticas adoptadas contribuyen, activamente, a la construcción y consolidación, bien arraigada, de un modo sustancialmente democrático de control social y autogestión general.” revisemos como los proyectos y políticas que estamos diseñando o que están en curso, realmente generan empoderamiento popular, favorecen la autogestión y facilitan el control social democrático. Revisemos todo, con humildad y con la seguridad que nos da las enseñanzas del Comandante. El gobierno de calle impulsado por el Presidente Maduro, seguramente estaba orientado de esta manera, ahora lo que sigue es: ¿Cómo traemos ese Gobierno de Calle a la mesa de Paz con los Empresarios?, nos urge, una mesa de paz en lo Ético, para dar inicio a la anhelada revolución económica. Una mesa donde se sienten todos los sectores involucrados, en un gesto desinteresado de construcción patria, donde sea el país, el bienestar del pueblo, la biodiversidad, la justicia y la convivencia pacífica el centro de los argumentos a tratar, desde la diversidad de miradas, pero unificadas en el objetivo. La Patria.

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Videos:

  1. Hugo Chávez Transición al Socialismo, hegemonía democrática. Consejo Ministros 20 Oct 2012. desde el minuto 1.50 al 36.00 (la citación en el texto tiene que ver con pasajes que aparecen en el 1.50 y en el 9.00)

  2. Presidente Hugo Chávez Seis lineas estratégicas para el debate. PSUV pueblo. Del 2.00 al 6.33.

  3. Comandante Chávez Necesitamos engranajes superiores para darle concreción al poder popular. Extra no citado en el texto pero que engloba el discurso.

Bibliografía.

Deming, W. Edwards (1986). Out of the Crisis. MIT Press. ISBN 0-911379-01-0. OCLC 13126265.

Walton, Mary (1986). The Deming Management Method. The Putnam Publishing Group. ISBN 0-399-55000-3. OCLC 13333772.


Notas:

1Invitamos a observar la transmisión  youtube.

2 Kozloff, Nikolas (2006) (en inglés). Hugo Chávez: Oil, Politics, and the Challenge to the U.S.. Palgrave Macmillan.